Cuando empecé a moverme entre distintas criptomonedas, pensaba que solo tenía que preocuparme de Hacienda el día que convirtiera todo a euros. Estaba equivocado, y ese error es tan común entre gente joven que merece un artículo entero solo para aclararlo. Esto es una introducción general, no asesoramiento fiscal personalizado: la fiscalidad de las criptomonedas tiene bastantes matices y cambia con cierta frecuencia, así que para tu caso concreto conviene confirmar con un gestor especializado.
La idea clave: no solo tributa cuando pasas a euros
En España, Hacienda considera que se genera una ganancia o pérdida patrimonial en el momento en que se produce una «alteración patrimonial»: vender cripto por euros, sí, pero también intercambiar una criptomoneda por otra distinta, o usar cripto para pagar un bien o servicio. Es decir, cambiar de una moneda a otra dentro de un exchange, aunque nunca pase por tu cuenta bancaria, puede generar una ganancia o pérdida a efectos fiscales.
Cómo tributan las ganancias
Al igual que con acciones o fondos, las ganancias por criptomonedas entran dentro de la base imponible del ahorro del IRPF, con tramos progresivos que conviene comprobar actualizados cada año en la web de la Agencia Tributaria. El cálculo se hace por diferencia entre el valor de adquisición y el valor de transmisión de cada operación, lo que en la práctica obliga a llevar un registro detallado si has hecho muchos movimientos.
Obligaciones informativas adicionales
Además del IRPF, existen obligaciones específicas de información sobre criptomonedas, como el modelo 721 para declarar monedas virtuales situadas en el extranjero cuando se superan ciertos umbrales de valor. Estos umbrales y modelos han ido cambiando en los últimos años conforme se desarrolla la normativa específica de cripto en España y en la UE, así que conviene revisar la información actualizada de la Agencia Tributaria antes de cada campaña.
Qué llevar registrado desde el primer día
- Fecha y valor en euros de cada compra
- Fecha y valor en euros de cada venta o intercambio, incluidos los cambios entre criptomonedas distintas
- Comisiones pagadas en cada operación
- Exchange o wallet donde se realizó cada movimiento
Muchos exchanges ofrecen un informe fiscal descargable, pero no siempre coincide exactamente con la metodología española, así que conviene contrastarlo, especialmente si has usado varias plataformas o has movido cripto entre wallets propias.
Minería y staking: un caso aparte
Si obtienes criptomonedas por minería o por staking, el tratamiento fiscal puede ser distinto al de una simple compraventa, pudiendo considerarse en algunos casos como actividad económica según el volumen y la habitualidad. Es una de las áreas más cambiantes de esta fiscalidad, y donde más merece la pena una consulta específica si tu volumen es significativo.
Lo que hago yo
Apunto cada operación relevante en una hoja de cálculo en el momento en que la hago, no a final de año intentando reconstruir el historial. Es mucho más fácil llevarlo al día que reconstruirlo después con capturas de pantalla de hace meses.
Relacionado
Para entender la fiscalidad general de las inversiones más allá de las criptomonedas, lee el artículo sobre cómo declarar ganancias de trading siendo estudiante. Y si todavía no has dado el paso de invertir, la guía sobre cómo empezar a invertir con 18-19 años en España es un buen punto de partida.
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